Tiempo

Y escuché los gritos y las risas de los niños, y compartí las 24 horas del día con mi compañero de vida y fue cuando no sólo me sentí feliz, sino agradecida y bendecida. Porque fue el tiempo en que muchos dijeron es un aislamiento obligado pero yo empecé a verlo como la oportunidad de enseñar a los niños y de aprender como padres lo que es ser una familia, lo que es conocerse, aceptarse y apoyarse. Dios nos regala tiempo para vivir en familia, obedece y aprovechalo.

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