Tú decides

Y de pronto cierto día todo cambio. Ya no fue el mismo despertar de todos los días. La sociedad cambio su comportamiento,sus temores fueron otros, sus deseos eran otros, sus preocupaciones ya no fueron las mismas de todos los días. Pero sin ni siquiera imaginarlo todo el mundo sin distinción de clases sociales, de edades, ni de color de piel, basaron sus pensamientos en un solo tema; como salvarse de un enemigo que no veían, ni conocían… Habíamos llegado a una guerra en donde no se peleaban con armas, en donde los héroes ya no eran solo los soldados del ejército, donde los frentes de batallas se conformaban por personal sanitario principalmente, donde sus apoyos eran personal de limpieza, personal de seguridad,transportistas, cadenas de alimentación y donde arriesgaban sus vidas día a día por una sociedad que temía pero no obedecía, y no valoraba el peligro al que se exponía ese ejército valiente…Pero allí estaba también a pie de lucha esa parte de la sociedad que desde casa enviaba al cielo su mejor arma «la oración a Dios», pidiendo fortaleza y protección para su ejército terrenal, mientras tanto hay estaba esa sociedad inactiva físicamente pero activa en oración esperando la respuesta de su Creador, confiando totalmente que esa pesadilla de guerra que vivía el mundo terminaría…Que si fue difícil?? Claro que fue difícil, porque somos difíciles para entender que es tan sencillo terminar con lo malo si tan solo doblegamos nuestro corazón y que la obediencia trae la bendición…Dios es bueno, misericordioso y por su gracia podemos ser salvos. ..Y me dirán porque hablas en pasado si aún lo estamos viviendo, pues déjame decirte que lo hago porque tengo fe que así será y que así es la historia que les contaré a mis hijos en el futuro, porque seguramente ellos no recordarán lo que están viviendo pero si les podré decir; Solo la misericordia de Dios nos sacó victoriosos de aquella batalla…Te invito que tú también cuentes está historia, pero para poder hacerlo, OBEDECE, ORA, CREE y QUEDATE EN CASA…..DIOS TE BENDIGA

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